martes, octubre 02, 2012

Te amare por siempre



Hoy me enteré que se casaría, aquel amor de la preparatoria, un amor adolescente, un amor atorado en el pasado, bueno, almenos eso creía, porque lo tengo vivo en mi corazón con la más fuerte llama que una vela pudiera tener, recuerdo perfectamente cuando le confesé mi amor estando en la preparatoria, un salón vacío, el ruido de los compañeros en el patio, la ventana abierta y el cielo despejado, yo estaba sentada en el escritorio del profesor, él estaba parado frente a mi viendo por la ventana, aquel silencio era bastante molesto, yo sentía una revolución en mi estómago, en cualquier momento explotaría, mis manos estaban frías y mi mirada hacia el suelo.
-¿Qué me quieres decir?-Dijo de pronto rompiendo el silencio.
-Pues, hay algo de lo que quiero hablar contigo-Fueron las pobres palabras que me hicieron sentir una tonsa, eso ya lo sabía.
-¿De qué se trata?-
-Es sobre lo que siento- Dije en un hilo de voz.
El me volteó a ver, podía sentir su mirada mientras yo buscaba las palabras correctas, tenía una canción que lo explicaba todo, pero ya me veía bastante tonta con aquellas palabras sin sentido como para ponerme a cantar.
-Quiero decir algo antes- Adelantó sus palabras logrando tener mi atención.
-Tu eres mi mejor amiga, una persona muy especial, alguién que estará siempre en mi cabeza, pero no me pidas que te vea de otra forma porque no podré, te quiero mucho, pero como mi mejor amiga, mi confidente y estoy muy agradecido de tener a alguien tan especial como tú en mi vida y la verdad es que, eres demasiado valiosa como para que lo heche a perder-
Yo lo veía mientras hablaba con mis manos aún heladas, podría haber llorado en es emomento debido a lo que me acababa de decir, era como si me hubiera leído al mente o simplemente había sido muy obvia, quería gritarle que me dejara demostrarle que esta mujer podría ser un tesoro mucho más grande, quería enojarme, descepcionarme, llorar, pero cómo podría hacerlo cuando me veía con unos ojos llenos de ternura y cariño, de verdad que estaba transmitiendo ese cariño que me decía, yo sólo quería que me dejara de ver así.
-¿Quieres que nos vallamos?-Fueron las palabras que dieron fin a aquel  momento.
-No, quisiera quedarme sola un momento-
-Está bien, yo ya me tengo que ir- Tras estas palabras, decidió darme mi espacio y retirarse.

Recuenro que después de ese momento había decidio sacarlo de mi corazón, verlo de la forma en que él me veía, como mi mejor amigo, misión imposible cuando una noche, meses después de haber confesado aquellas palabras, tras una noche de fiesta, caminábamos a mi casa cuando nos quedamos viendo y me regaló un beso, mi boca se derretía en la de él, mis manos le envolvían el cuello mientras que mi cintura estaba protegida por sus brazos, recuerdo esa sensación, las mariposas de mi estómago revoloteaban mientras que dejaba de sentir el suelo, mi cuerpo se desvanecía quedando únicamente el movimiento de nuestros labios, fueron escasos algunos minutos cuando nos separamos.
-Tenemos que irnos-Dijo tratando de recuperar el aliento.
-Si-Fue mi corta respuesta.
Esa noche no dejaba de sonreir, sentía como caminaba entre nubes hasta que me recosté en mi cama, toqué mis labios con los ojos cerrados, aún se sentían calientes por el aliento que había dejadoe n los míos, suspiros salían desde el interior de mi corazón mientras las mariposas de mi estómago no dejaban de reolotear, recuerdo que fue una de las noches más felices de mi vida.

Durante los siguientes días nos hablamos como normalmente lo habíamos hecho, debo confesar que después de es anoche, había decidido contenerme ante la posibilidad de haberlo logrado enamorar, habábamos como de costumbre, de cosas superfluas y algunas otras de importancia, como los amigos que siempre habíamos sido, pasaron semanas y él nunca tocó el tema y yo había decidido no hacerlo, poco a poco la emoción que sentía iba desapareciendo hasta que un día, hablando sobre la amiga que había conocido en aquella fiesta, comenzamos a jugar a las cosquillas, para ser sincera, sólo quería hacerlo reír, pero al parecer presioné un delicado botón porque gracias a aquel juego, nos volvimos a besar, esa vez la situación se pudo más ardiente, pues no nos bastó con tomarnos de las manos, pues decidimos pasar a lo siguiente, las caricias iban aumentando de tono hasta que de pronto, una vez más, él se detuvo.
-¿Estás segura de que quieres esto?-Preguntó.
-Si, si lo quiero-COntesté mientras recuperaba el aliento.
-¿Estás segura de que quieres que esa primera vez sea entre nosotros?-
-Si, si loquiero- Insistí.
Recuerdo como se quedó callado mientras sus ojos transmitían todo aquello en lo que estaba pensando.
-No creo que sea lo correcto-Dijo de pronto para mi sorpresa.
-¿Porque?- Dije tratando de contener mi sorpresa.
-Porque, irremediablemente, uno de los dos vamos a salir lastimados, porque para mi puede pasar como una noche más, pero tal ves tu comiences a pensar otras cosas, no quiero lastimarte-
Yo me había quedado sin palabras ante lo que acababa de escuchar.
-Entonces ¿Porque me besaste?-Pensé mientras me acomodaba en ento del coche en el que íbamos.
Sin decir más palabras, arrancó el auto y me llevó hasta mi casa, yo no dije más.

Después de esto, el trato por mi parte era más frío, si para él iba a ser sólo una noche más, pues para mí el sería un amigo más, fue a raíz de ese momento en el que tomé fuerza para sacarlo de mi cabeza y mi corazón para convertirme en su mejor amiga, sólo su mejor amiga, quizá él tenía razón y lo nuestro era mucho más valioso que un simple título, fue en ese momento en elq ue decidi dejar de buscar enamorarlo, porque al final, nada debe ser obligado, y entonces lo vi, sólo como amigo, que gran mentira.

Han pasado algunos años desde que hablé con él por última vez, aún recuerdo la conversación telefónica que tuvimos.
-¿Qué piensas hacer?-Pregunte anciosa.
-Pues me agrada, me gusta bastante, estoy pensando en pedirle que sea mi novia-Me contestó.
-Pues deberías hacerlo, recuerda que las oportunidades se presentan una sola vez, así que si deberias aprovechar, ¿Tiene novio?-
-No, por eso estoy tan animado-
-Pues que esperas, deberías intentarlo-
-Eso lo que haré-
Esché su voy a través del auricular y note la gran emoción y tremendo nerviosismo que la envolvía, llevávamos de amistad al menos cinco años, pero cada vez que me platicaba sobre su vida amorosa, no podía evitar sentir un vuelco en el corazón al siquiera pensar en que podría perderlo.....
¿Perderlo? que ironía, yo me había dado por vencida acía mucho tiempo, creo que siempre lo vi como mi amor secreto.

Fue hasta esa tarde cuando supe loq ue significaba para él, aqél día en el que íbamos a comer para después ir a comprar algunos regalos para nuestros respectivos novios.
-¿Ya sabes que regalarle?-Me preguntó.
-Si, le daré un DVD y un libro que me había dicho que le gustaba-
-AH perfecto, yo le compraré algunas flores y un mega peluche que ya había dicho que quería-
-Seguro le va a gustar-Dije animada, la verdad era que ya me había acostumbrado a vivir de esta manera, aparentando que no sentía nada especial.
-Si y a tu novio seguro le gustarán sus regalos-
No se cómo fue que pasó, lo último que recuerdo de esa tarde era que estábamos riendo como niños cuando me sentí mareada para después depertar en medio de mucha gente vestida de negro, por la decoración deducía que era un velorio, gente vestida de negro, corona de flores y llanto, mucho llando, caminé entre aquellas personas cuando me encontré con un ataud, ahi estaba él, recargado sobre él llorando desconsoladamente, su novia estaba parada detrás de él.
-¿Qué paso?-Le pregunté al acercarme, pero parecía que no me hubiera esuchado.-¿Qué paso?- Insistí, pero no hubo rspuesta.
Fue cuando escuché lo que murmuraba que entendí lo que había pasado.
-Perdóname, por favor, yo debí haberme ido contigo, fue mi culpa, fui un cobarde por nunca decirte que también te amaba, que eras una mujer muy especial, que si no quise tener una relación contigo era porque no quería perderte, porque te amaba tanto que no quería manchar este cariño con etiquetas, siempre te ame y te seguiré amando, pero no debiste morir, no debiste morir-
Yo no daba crédito de lo que estaba pasando ¿Yo muerta? fue entonces cuando vi mis fotos por todos lados, a mi madre desconsolada junto con mi hermana, mi papá afuera aislado de todos, yo estaba muerta, ya no estaría con ellos, no se si era lo último que me quedaba de vida, pero llore por el dueloque estaban viviendo.

Hoy me enteré que él se va a casar, han pasado algunos años desde aquel día y es con esa misma mujer con al que se va a casar, se que debería de sentir horrible porque pude haber sido su señora, pero la alegría que siento ahorita es mucho mayor por tener lao portunidad de estar a su lado no sólo  durante el día o en algunas ocasiones, estaría con él siempre, dia y noche, podría cuidarlo, ver a sus hijos y estar ahi, cuidando de sus hijos como si fueran míos, cuidándolo a el y guardando aquel secreto que su futura esposa nunca sabrá, que él me ama tanto como la primera vez y que yo lo amo, de la forma más pura que jamás pudieran entender, como su angel.

FIN

viernes, septiembre 07, 2012

La Desición

.
La vida está llena de misterios que muchas veces son dificiles de entender, a lo largo de mi vida me he encontrado con momentos difíciles de expliar debido a su alto númer de emociones y cambiantes actitudes de mi parte, hay veces que he sentido la necesidad de gritar por desesperación, llorar por rustración e incluso desaparecer de esta realidad por falta de desición, pero esa pequeña palabra tna sobrevalorada y muchas veces evaluada es la diferencia es querer ser y ser: la desición. Un día me depserté con ganas de se rlo que soy, fue cuando regresé a estudiar, fue cuando me di cuentade lo afortunada que era de tener salud y un trabajo que me permitía continuar con lo que había dejado atrás, mi amor por el parendizaje y los estudios, pero hay veces que nos toca estar de espaldas al sol y ver sólo nuestra sombra reflejada frente a nosotros, pero es hasta que volvemos a apliocar esa diminuta palabra con gran fuerza que el sol regresa a llenarnos de energía y fuerza: la desición. Cuando me sentía frustrada y perdida, porque no solo había perdido mi trabajo, sino también mi escuela, por segunda vez, fue cuando algunos ángeles llamados amigos y a mi amada novia, que recordé aquel sueño que de niña me parecía fascinante y lo había dejado como eso, un sueño de niña, tomé mi computadora portatil, abrí aquel archivo olvidado e incompleto y comencé a teclear las siguientes palabras. Un día me desperté y al abrir mi archivo me di cuenta que mi sueño, al menos la primera parte, estaba terminada, el sueño estaba escrito y volví a sentir el calor de la vida en cada parte de mi cuerpo, volví a sonreir y a recordar todo lo hermoso que tengo y lo afortunada que he sido, me senti más fuerte que nunca, llena de ida y felicidad, una gran dicha me cubrió y volvi a sentir eso, la descición, fue cuando una nueva oportunidad de trabajo, mucho más grande que la pasada, se me abría paso. Un día me desperté y descidí vivir, descidí que quería sentir esa alegría cada día de mi vida, en cada momento de mi existencia, decidí que ese pequeño archivo no sería el único, y descidi vivir plenamente con lo que tengo, agraeciendo lo que se me daba y lo que está por llegar. La descición, una pequeña palabra sobrevaluada y muchas veces devaluada por su mismo significado, el significado lo da cada uno con base a su propia experiencia, pero algo que si es seguro, es que es eso lo que nos motiva a movernos, a luchar por lo que queremos y lo que nos lleva a ser eso que soñamos

viernes, marzo 30, 2012

La libre elección

Hay veces que la vida nos pone en situaciones que nos revive el pasado, porque la vida nos confronta con nuestros fantasmas hasta que logramos pasar a través de ellos.

Muchas veces nuestras acciones van a dibujar gestos de desilucion en las personas, pero es la manera de darte cuenta que piensas diferente a ellos.

Muchos quisiéramos hacer que la gente a nuestro alrededor sonria, pero en ese acto podemos perdernos a nosotros mismos.

Porque las palabras de los otros pueden sonar al chantaje que nos moveria a hacer lo que no deseamos y es cuando recuerdo las palabras que dije horas atrás al dar un consejo "se fiel a ti mismo, a tus propias ideas".

Dar consejos, q labia tan fluida, hacerlos parte de la propia vida, que gran reto.

Lo que siempre hay que recordar es que jamás podremos dar gusto a todos, ni a la misma sangre, pero eso es lo que nos hace seres humanos autónomos e independientes.

La libre elección de nuestras desiciones es lo que nos caracteriza como seres humanos, es nuestro mas grande don y como tal debemos honrarlo.

Quizá no podamos dibujar la sonrisa en todas las personas que nos topemos, pero sabes que lo que dices vale mucho cuando alguien te da las gracias por dichos consejos.

Al final del camino importa cuanto sonreiste tú por ser leal a quién eres, por amarte y honrarte al decidir por tú mismo tú camino, muchos podrán criticar, juzgar o engrandecer lo que hagas, pero el verdadero reconocimiento y satisfacción es sentirte Feliz y tranquilo contigo mismo, porque al final sólo quedarás tú y las deciciones que hayas tomado en tú vida.