El otro día estaba sentada tomando un delicioso te, porque
el café no siempre es mucho de mi agrado, con mi beba y de pronto salió un tema
que es importante tratar, algo que de verdad nos hizo platicarlo por horas y
horas y es que de pronto me dijo que su mamá había hablado sobre el tema de
casarse e inmediatamente recordé que mi mamá está en el mismo punto, nos habían
dicho que no entendían, con sus propias palabras, el porqué nuestras
generaciones ya no se estaban casando, piensan que el tiempo pasa y que ya no
habrá oportunidad de formar una familia bien, tal y como ellas lo hicieron,
cabe señalar que a mi edad, mi mamá ya estaba casada y con dos hijos, por lo
que no es extraño que se preocupe.
Entonces platicando sobre esto, nos dimos cuenta de lo
cambiada que está la juventud en general, incluso los adolescentes a
comparación de nuestra generación, en particular la educación, es verdad, las
cosas ya no son como antes, uno no va por la vida pensando en que se tiene uno
que casar y tener hijos y entonces tener la familia perfecta, si, es la ilusión
de muchos, pero ya no es lo que predomina, ahora se buscan hacer otras cosas,
viajar, conocer, trabajar, tener dinero, divertirnos, ya sea como solteros o con
pareja, la realidad es que el casarse se ha desvalorado y puede ser que sea por
toda esa cantidad de problemas familiares que se han tenido últimamente, entre
el despertar de conciencia y el choque generacional, no es raro que ahora los
padres y los hijos no se lleven bien, pero creo que todo es cuestión de
comprensión.
Tener una familia no es cualquier cosa es un compromiso no
sólo con nosotros mismos, sino con la pareja y los hijos que se llegaran a
tener, primero está la cuestión personal, donde lo idóneo es que uno elija a su
pareja como eso, su pareja, no como un complemento o la substitución de algo,
de lo contrario, la relación estará estigmatizada con eso, la idea de que él o
ella, tendría que hacerte feliz, cuando en realidad nadie puede hacernos
completamente felices más que nosotros mismos, a medida que nosotros nos amemos
y nos respetemos atraeremos personas que nos traten del mismo modo y entonces,
tendrás a esa pareja ideal, la que te motiva, te nutre en cada parte de tu
vida. Después viene la vida en pareja, que si se eligió bien, entonces todo
estará perfecto, si, no existe esa pareja perfecta sin pleitos ni discusiones,
es normal, acuérdate que todos somos diferentes y que nunca vamos a pensar
exactamente igual, además, en las diferencias está nuestro aprendizaje y por lo
tanto nuestro crecimiento. No es que seamos egoístas, peros si nosotros estamos
bien y nos responsabilizamos por nuestra felicidad, nuestra paz y nuestra
plenitud, entonces nuestra pareja recibirá esto y se nutrirá de lo mismo y de
una forma inconsciente, sabrá que debe ser feliz. ¿Celos? No son necesarios,
acordémonos que los celos, más que sea algo que provoque nuestra pareja, es más
una idea fantasiosa que nos lastima creada por nosotros mismos, por eso, antes
de que empecemos a imaginarnos cosas que, el 90% de las veces es equivocado,
mejor preguntemos, hablemos con nuestra pareja, nuestro amigo, no necesitamos
celar para demostrar amor, al contrario, una de las formas más puras de amas es
la confianza plena y vuelvo a lo mismo, todo empieza en uno mismo, si tú te
levantas como lo que eres, como el gran ser humano que eres por el simple hecho
de existir, entonces sabrás que no hay nadie mejor que tu para tu pareja, ¿Se
va? Entonces es porque mereces algo mejor y debes agradecer la lección que tuviste
porque aprendiste, siempre aprendemos, nunca pierdas esto de vista.
Después, cuando has aprendido lo que es una vida en pareja, vienen
los hijos. Un hijo no es simplemente dar vida a un ser humano y ayudarlo a
crecer en la vida que “le toco vivir” es mucho más que eso, para mí, el tener
un hijo es la oportunidad de mejorar el mundo, un hijo es una extensión de
nosotros mismos y al mismo tiempo de la humanidad entera y de los padres
depende si es una versión mejorada o no. ¿Qué le enseñaría a un hijo? Tengo
años pensándolo y ahora lo tengo muy claro, si yo tuviera un hijo le enseñaría
a ver las cosas buenas de todo y de todos, si, recordarle que hay mucha
personas que pueden actuar de forma errónea y puede que lastimen sus palabras, pero
que nunca hay que tomarlo personal, ellos simplemente tienen miedo a lo bueno
porque no lo conocen, le enseñaría que las personas que son cerradas y enojonas
no son malas, al contrario, son los que más necesitan de un abrazo, de un beso
y de palabras tiernas, ellos solo tienen miedo de ser lastimados porque suelen
ser los más sensibles, le hablaría sobre los reinos féricos, le enseñaría de
las hadas, los duendes, los ángeles y la magia, porque la magia si existe, solo
hace falta comprenderla, le platicaría sobre los logros que puede tener, pero
también le diría que ella tiene el poder de cambiar las cosas a su antojo, le
enseñaría que tiene el poder de romper hielos, de apagar fuegos y de dar vida
donde aparentemente no la hay, le compartiría mis experiencias para que aprenda
que si se puede aprender de las vivencias de los otros, para que se dé cuenta
que nunca hay que juzgar a nadie por su portada, siempre hay una historia atrás
que los hizo de la forma en que son y que hay que respetarlos, le enseñaría de
educación, siempre por favor y gracias, le enseñaría que la sonrisa es la llave
a todas las puertas así como el respeto, dejaría que jugara con la tecnología,
pero le mostraría la diversión de jugar en el aire libre. A diferencia de mis
padres, buscaría no tener expectativas, dejar que ellos elijan cuidando que sean
decisiones tomadas desde la alegría, el amor y la armonía. Un hijo es una gran
responsabilidad, porque es la oportunidad que todos tenemos de mejorar todo lo que nos rodea, la realidad es que
ahora, la mayoría de los adolescentes son egoístas y mal educados, los padres
no les prestan atención y buscan cubrir sus ausencias con materialismos, la
realidad es que están solos y buscan sobrevivir de la mejor forma, pero
entonces llegan las adolescentes embarazadas porque “no supieron como paso”,
abortos, tristezas, llantos, corazones rotos, solos, almas quebradas, sin
ilusiones, ya casi no creen en la magia, han olvidado como divertirse sin
alcohol, ah porque como es clásica la frase de “sin alcohol no hay diversión”
¿De verdad? ¿Es posible que ya no sepan cómo ser felices por si mismos? Pues al
parecer así es, tengo una hermana que constantemente me platica sobre algunos
de sus amigos y pues al parecer así es, se han olvidado de ellos mismos, pero
¿Cómo van a olvidarse de algo que ni siquiera se les enseñó? ¿Cómo van a disfrutar
de la alegría sana si lo único que enseñan en la televisión, medios e internet
es sobre esto? Es verdad, hay muchísima información excelente y de gran
provecho pero ¿Quién les explica? Al final ellos entienden todo como ellos
pueden o creen o como los amigos les explican.
Es triste ver como la juventud camina a ciegas sin saber hacia
dónde, pero también es maravilloso ver como poco a poco la conciencia se
despierta, hay una chiquita de apenas unos 5 años que conozco y me sorprende mucho
lo despierta que está, está llena de bondad, alegría y mucha conciencia, ella
ayuda en su casa sin chistar y con una sonrisa que contagia, ama a todos por
igual, platica sobre el cuidado que tenemos que tener con la Madre Tierra, como
separar la basura y la importancia de una casa ecológica, disfruta comer
verduras y semillas como nueces, almendras y arándanos, abraza y besa con un
profundo amor, debemos voltear y ver a esos pequeñitos, debemos recordar que lo
más importante es mantenernos limpios, sanos tanto mental, emocional y
espiritualmente, por eso perdona, no te ates a rencores ni a odios, eso solo
destruye y enferma, juega, nunca dejamos de ser niños y no tienes porque
avergonzarte por ello, canta, nuestra voz es la más hermosa vibración que podemos
compartir al universo por eso habla cosas buenas, recuérdale a la gente las
bondades que tiene, ya fue suficiente de únicamente ver lo negativo, abraza,
besa, baila, disfruta el sentir el pasto, la arena o el agua bajo tus pies, respira, estás
vivo(a), ríete hasta que duela el estómago o llores, dedícate tiempo para ti,
haciendo lo que más amas, pero también nútrete de esa gente que te rodea,
únicamente lo bueno, disfruta el presente, disfruta tu momento, nunca más se va
a repetir del mismo modo, evítate arrepentimientos, ama profundamente y compártelo
con todo el mundo, siempre diles a las personas lo importante que son para ti,
diles que los amas, abraza un árbol, juega con tus mascotas y lo más
importante, amate, abrázate, bésate, cuídate, somos seres humanos maravillosos
y grandiosos, merecemos ser plenos y auténticos, ¿Se burlan? Tranquilo, solo
quisieran ser así de libres como tú, ¿Te lastiman? Nadie puede hacerlo si no lo permites, ¿Te
odian? No es a ti, se odian a ellos mismos y tú ámalos, son personas que aún
tienen los ojos cerrados, algún día los abrirán, mientras tú disfruta de tu
luz, de tu vida y de tu alegría, simplemente porque lo mereces.
Siu Lin J. Cancino
No hay comentarios.:
Publicar un comentario